sábado, 26 de julio de 2008

Instrumentos gráficos de evaluación

Universidad Catòlica del Maule

Documento de Trabajo


Instrumentos Gráficos de Evaluación

Origen y fundamento: Los mapas conceptuales tienen su origen en los trabajos que Novak y sus colaboradores de la Universidad de Cornell realizaron a partir de la Teoría del Aprendizaje Significativo de Ausubel. Estos autores comparten la idea, ampliamente aceptada en la investigación educativa realizada durante los últimos años, de la importancia de la actividad constructiva del alumno en el proceso de aprendizaje, y consideran que los conceptos y las proposiciones que forman los conceptos entre sí son elementos centrales en la estructura del conocimiento y en la construcción del significado.

Los mapas conceptuales son por tanto un medio de visualizar conceptos y relaciones jerárquicas entre conceptos. La capacidad humana es muchos más notable para el recuerdo de imágenes visuales que para los detalles concretos. Con la elaboración de mapas conceptuales se aprovecha esta capacidad humana de reconocer pautas en las imágenes para facilitar el aprendizaje y el recuerdo.

Los mapas conceptuales tienen por objeto representar relaciones significativas entre conceptos en forma de proposiciones. Una proposición consta de dos o más términos conceptuales unidos por palabras para formar una unidad semántica. En su forma más simple, un mapa conceptual constaría tan sólo de dos conceptos unidos por una palabra de enlace para formar una proposición; por ejemplo, «el cielo es azul» representaría un mapa conceptual simple que forma una proposición válida referida a los conceptos «cielo» y «azul».

Elementos que componen un mapa conceptual: Los elementos fundamentales que componen un mapa conceptual son éstos:

Los conceptos: regularidad en los acontecimientos o en los objetos que se designa a través de un término. «Libro», «mamífero», o «atmósfera» son ejemplos de conceptos.

Palabras de enlace: que se utilizan para unir los conceptos y para indicar el tipo de relación que se establece entre ellos. Por ejemplo, si relacionamos los conceptos «edad» y «experiencia», mediante las palabras de enlace «proporciona» o «modifica», las proposiciones que genera son parecidas pero no idénticas.

Las proposiciones: dos o más términos conceptuales unidos por palabras para formar una unidad semántica. «La ciudad tiene una zona industrial» o «el ser humano necesita oxígeno» son ejemplos de proposiciones.

Puesto que se produce más fácilmente un aprendizaje significativo cuando los nuevos conceptos o significados conceptuales se engloban bajo otros conceptos más amplios, más inclusivos, los mapas conceptuales deben ser jerárquicos; es decir, los conceptos más generales e inclusivos deben situarse en la parte superior del mapa y los conceptos progresivamente más específicos y menos inclusivos, en la inferior. A veces es útil incluir en la base del mapa conceptual objetos o hechos específicos que ilustren el origen del significado del concepto (la regularidad que se representa). Es indudable que en el proceso de elaboración de los mapas podemos desarrollar nuevas relaciones conceptuales, en especial si, de una manera activa, tratamos de construir relaciones preposicionales entre conceptos que previamente no considerábamos relacionados. En este sentido la elaboración de mapas conceptuales es una actividad siempre en constante proceso de reconstrucción y que ayuda a fomentar la creatividad.

Además de los mapas conceptuales existen otros elementos gráficos o, los que podríamos llamar visuales, que ayudan en el aprendizaje:

El Esquema: Es una forma de analizar, mentalizar y organizar los contenidos de un texto. Se trata de expresar gráficamente y debidamente jerarquizadas las diferentes ideas del contenido para que sea comprensible de un solo vistazo. Después de realizar el subrayado y el resumen del texto, el esquema estará constituido por una serie de palabras significativas que te permitirá reconocer la esencia del texto completo. Al realizar el esquema, es conveniente que expreses las ideas principales a la izquierda y a la derecha las secundarias. Del mismo modo, es conveniente que utilices las mayúsculas para señalar los apartados fundamentales y las minúsculas para los elementos de importancia que hay en ellos.

Hay dos tipos de esquemas:
1) De llaves o cuadro sinóptico: Útil cuando existen muchas subdivisiones.
2) Ramificado o Diagrama: Facilita ver las relaciones entre diferentes conceptos de forma muy gráfica. Y estos pueden ser: numéricos (números romanos o arábigos) o con letras.
El esquema ayuda a ordenar y organizar conceptos y resaltar la información importante. Además, un buen esquema te permitirá memorizar de forma visual las ideas principales del contenido que estés estudiando. Cuando tengas montado el esquema, haz una lectura pausada del resultado junto con el subrayado del texto completo. Es importante comprobar si entiendes todo y si hay conceptos repetidos para eliminarlos del esquema.

El cuadro sinóptico: es una variante del esquema que se utiliza cuando existen datos muy concretos. Para hacer un cuadro sinóptico debes tener en cuenta cuál será su forma y su contenido. Su forma está determinada por la utilización del sistema de llaves. El título del tema debe colocarse en la parte central lateral del cuadro sinóptico, fuera de la llave principal. Las divisiones y subdivisiones se establecen según su jerarquía, utilizando llaves. Además, puedes resaltarlas con letras de diferente tipo y tamaño. El contenido debe ir de lo general a lo particular, el tema general se expresa en forma clara y precisa a través del título. Para los subtítulos, debe emplearse términos o frases cortas con sentido. Los subtemas se desprenden del tema general e incluyen una breve explicación que incluyen conceptos básicos del contenido, ayudará a ordenar y organizar conceptos y resaltar la información.
Además, un buen esquema te permitirá memorizar de forma visual las ideas principales del contenido que estés estudiando.
Se recomienda para conseguir un buen Cuadro Sinóptico sigue siempre estos tres pasos, son fundamentales:

1) Anota las palabras claves o palabras conceptos
2) Realiza los recuadros necesarios
3) Traza líneas o flechas que unan los conceptos

Mapa semántico: Un mapa semántico es una manera de representar ideas gráficamente, de ordenar las ideas sobre la comprensión de un texto. Es recomendable explicar a los alumnos que esto les puede ayudar a entender distintas partes de la historia y hacer un modelaje de agregar información al mapa semántico (ver ejemplo a continuación).

Tiene también muchos nombres diferentes —un mapa conceptual, un mapa temático, una red de ideas, un racimo de ideas. Como la lluvia de ideas o la escritura libre, es útil para generar ideas. En contraste con la lluvia de ideas o la escritura libre, el mapa semántico, que combina dos técnicas, una lingüística y otra gráfica, le ayuda al escritor a estructurar sus pensamientos y a organizarlos de una manera que resulta bien provechosa cuando llega el momento de empezar a escribir.
Hacer un mapa semántico es una técnica que muchas veces le ayuda al escritor a «ver» sus ideas. Como la elaboración de una lluvia de ideas, para hacer el mapa semántico hay que empezar con una idea o concepto central: escribe esta palabra o concepto en una hoja de papel y traza un círculo alrededor de ello. Otras palabras/conceptos asociados se agrupan (se arraciman) en torno al concepto central según la relación o conexión que tienen cada uno con el concepto central —agrega estas palabras al mapa y muestra la relación que tienen con la idea central con flechitas. Las flechas pueden ser de varios tipos, según la relación entre las palabras y los conceptos: ! ∀ # ∃ 1 2. Utiliza los grupos de palabras para generar otros conceptos y detalles asociados y identificar las ideas que no tienen una conexión con el resto del mapa. Estas ideas huérfanas con menos relación con los demás conceptos pueden eliminarse del mapa. Se caracteriza por ser:
Organizador durante la lectura.
Facilitador de la comprensión.
Sustituto eficaz de los procedimientos tradicionales de tomar notas y hacer resúmenes.
La construcción del mapa semántico se realiza siguiendo tres pasos básicos:
1) Identificación de la idea principal. Se escribe en una hoja el título o la idea principal y se lo encierra dentro de una figura geométrica.
2) Categorías secundarias. Son conceptos secundarios que constituyen el sustento -funcionan a la manera de pilares de un edificio- de la idea principal o cardinal. En el mapa de las denominaciones, estas categorías se escriben, convenientemente organizadas, en torno a la idea principal (puede utilizarse el índice del libro).
3) Datos de apoyo. Una vez leído el texto y establecidos los conceptos principales y secundarios, se procede a detectar los datos indiciales, es decir los que indican y proporcionan información puntual (por ejemplo, tiempo y espacio).
Ejemplos:.

Esquema del texto Los Romances
Cronológicamente se dividen en:
1. Romances viejos:
• - Autor anónimo.

• - Origen=Cantares de Gesta:
• * verso se divide en dos octosílabos.
• * rima asonante los pares.
• Siglo XIV a XVI.
- Temas:
• * históricos: Cid, Infantes de Lara, D.Rodrigo.
• * fronterizos: reconquista;
• * carolingios: Carlomagno, Roldán.
• * novelescos;
• * líricos.
- Cuadro sinóptico.
Ideas principales Ideas secundarias
• La confusión se debe, en parte, a que pensamos que el subconjunto de los "no lectores" nunca lee.
• Sus hábitos de lectura no suelen fluir por los canales acostumbrados
• La realidad: los "no lectores" sí leen todos los días, pero con otras características. • Sus materiales de lectura son muchas veces desechables en todos los sentidos.


- Mapa semántico de las primeras paginas de un libro.

¿Qué cenan los tiburones?